Más de 100 lotes, más de un siglo de fotografía y un claro ganador: en la galería de Leica en Viena, un retrato de Elsa Schiaparelli de 1936 firmado por Horst P. Horst se vendió por casi el triple de su estimación.
A Leica se la conoce por las cámaras con las que se hacen fotografías. El 9 de octubre, su galería de Viena se ocupó de otra cosa: de lo que puede valer una fotografía décadas después de pulsar el disparador. En “Perspectives”, la subasta de fotografía celebrada en la Leica Gallery Vienna, salieron a puja más de 100 lotes que abarcan más de un siglo de historia de la fotografía. El lote estrella fue una copia de época de 1936: el retrato del icono de la moda Elsa Schiaparelli realizado por Horst P. Horst, vendido por 31.200 euros con la prima del comprador incluida.
Casi el triple de la estimación
La estimación de la copia de Schiaparelli era de 8.000 a 12.000 euros. El precio final rozó el triple y fue el más alto de la noche. Dos nombres explican buena parte. Horst P. Horst (1906 a 1999) fotografió para Vogue y se le recuerda como un maestro de la fotografía de moda, conocido por sus composiciones escultóricas y una elegancia atemporal; sus imágenes siguen siendo iconos de la historia de la moda. Desde París, muy cerca de diseñadores, artistas y editores, fue una figura central de la escena internacional de la moda y retrató a sus grandes nombres, además de a artistas y actores.
Elsa Schiaparelli formaba parte de ese mundo. Junto a Coco Chanel, figura entre las grandes diseñadoras de vanguardia, una creadora que con ideas surrealistas, materiales poco convencionales y colores atrevidos convirtió la ropa en arte. Su “Shocking Pink” sigue siendo el tono con el que casi todo el mundo la asocia.
Caroline Guschelbauer, Head of Photographs de Leitz Photographica Auction, ve el valor en el encuentro de ambos. En este retrato, explica, el lenguaje visual de Horst se une a la creatividad de la diseñadora: “Esta sinergia da como resultado un documento excepcional de su tiempo”. Eso, a su juicio, es lo que da a la fotografía un peso especial para los coleccionistas. El interés va más allá de la sala de subastas: este mismo año, el Victoria and Albert Museum de Londres mostró la exposición “Schiaparelli: Fashion Becomes Art”.

El resto de la noche
El catálogo fue mucho más allá de la moda. También salieron a subasta obras de Joel Meyerowitz, Nan Goldin y Stephen Shore. Una fotografía tomada por Neil Armstrong en la que aparece Buzz Aldrin sobre la superficie de la Luna se vendió por 3.840 euros con la prima del comprador. Una imagen del fotógrafo de Magnum Sebastião Salgado que documenta los pozos de petróleo en llamas de Kuwait en 1991 alcanzó 5.400 euros con la prima del comprador.
Por qué esto va en Hogar
En El despacho: una habitación propia pedíamos un buen cuadro, elegido por ti. Viena muestra lo amplia que puede ser esa elección: arriba, un icono de la historia de la moda; por debajo, imágenes de grandes nombres por una fracción de su precio. Dos términos ayudan antes de la primera puja. Una copia de época es la que se positivó en torno al momento de la toma, no una edición posterior. La prima del comprador es la comisión de la casa de subastas que se suma al precio de remate, y todos los resultados citados aquí ya la incluyen.
Lo que viene
Los lotes que no encontraron comprador esa noche siguen disponibles en la venta posterior a la subasta, abierta hasta el 31 de octubre. Después, Leitz Photographica Auction vuelve a su otro terreno, las cámaras históricas y el equipo fotográfico antiguo: la Leitz Photographica Auction 49 se celebrará el 28 de noviembre en la Leica Welt de Wetzlar, la ciudad donde tiene su sede Leica Camera AG.





