Siete días, una bolsa, nada facturado y con una americana para la cena incluida. El método, la lista y las tres cosas que lo hacen posible.
Viajar con una sola bolsa no es una proeza; es una disciplina que mejora cualquier viaje. Sin esperas en la cinta, sin equipaje perdido, sin arrastrar una maleta por los adoquines y, lo más útil, sin decisiones por la mañana porque solo hay una versión de cada cosa. Siete días en una bolsa de 40 litros son perfectamente posibles para un hombre dispuesto a repetir americana.
La regla del tres
Tres unidades de todo lo que va sobre la piel, una puesta y dos en la bolsa: camisas, camisetas, calcetines y ropa interior. Todo se lava en el lavabo el tercer y el sexto día y se seca de noche en el baño del hotel. Dos pantalones, uno puesto. Dos pares de zapatos, uno puesto. Una americana, puesta en el avión. Un jersey. Ese es el armario, y te viste para una cena con un cliente y para un paseo por la costa en la misma semana.
La lista
- Americana azul marino desestructurada en lana de hilo alto o algodón de viaje, puesta
- Pantalón gris o azul marino, puesto, y unos chinos o unos vaqueros oscuros
- Tres camisas: dos de oxford y una de popelín
- Tres camisetas en blanco y azul marino y un jersey de cachemir o de merino
- Tres juegos de calcetines y ropa interior de merino, que seca antes y huele menos
- Mocasines de ante marrón, puestos, y zapatillas blancas de piel
- Bañador, que sirve también de pantalón de gimnasio
- Un neceser con duplicados de todo, siempre hecho
- Cargador, adaptador, un libro y gafas de sol
El hombre que factura una maleta le ha entregado la semana a una aerolínea. El de una sola bolsa sale de la terminal mientras los demás miran una cinta.
La bolsa
Una bolsa blanda de 40 litros en piel o lona gruesa, o una maleta rígida de 55 por 40 por 20 cm, el límite europeo común más estricto. Las bolsas blandas se meten en los compartimentos de los aviones regionales; las rígidas protegen la americana. Cubos de embalaje para lo pequeño, una carpeta para las camisas, los zapatos abajo en bolsas de tela y la americana doblada una vez del revés encima, o puesta. Enrolla las camisetas y el punto y dobla las camisas y los pantalones.
Las tres cosas que lo hacen posible
Las capas base y los calcetines de merino, porque se pueden llevar tres veces y lavar en un lavabo. Una americana que viaje, es decir, hombro blando, sin hombreras y en un tejido que se recupere de una maleta en una noche. Y una paleta de azul marino, gris, blanco y marrón, en la que cada prenda combina con las demás, para que siete días de conjuntos salgan de una docena de piezas. El resto es confianza: nadie en la cena se acordará de que llevabas esa americana el martes.
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Lista de EquipajeUna bolsa, hecha en veinte minutosPreguntas que nos hacéis
¿Y un traje?
Un traje cabe en un equipaje de mano si se dobla bien: chaqueta del revés, hombros encajados y un solo doblez; pantalón por la raya. Cuélgalo en un baño con vapor al llegar.
¿Puedo llevar también un portátil?
Un portátil fino cabe en el bolsillo exterior de casi cualquier bolsa de 40 litros. Casi todas las aerolíneas permiten un segundo objeto personal, y ahí va la funda del portátil.
¿Cómo llevo los productos de aseo?
Sólidos siempre que se pueda: champú en pastilla, jabón de afeitar y desodorante en barra. Los líquidos, en una bolsa transparente y por debajo de 100 ml cada uno. El resto, cómpralo en destino.



