Durante cinco meses al año nadie ve tu traje. Ven tu abrigo. Gasta en consecuencia y cómpralo en este orden.
Los hombres agonizan con los trajes y después se echan por encima un abrigo fino, corto y mal cortado para el paseo desde el coche. Es justo al revés. El abrigo lo ve todo el mundo en la calle, en la puerta del restaurante y en la del colegio. El traje lo ve la gente con la que te sientas. Si el presupuesto es limitado, ponlo en el abrigo.
Los tres abrigos
Un hombre en clima templado necesita tres: un abrigo de lana para el frío seco, una gabardina para el tiempo suave y húmedo y un abrigo de fin de semana. Por ese orden de compra.
- El abrigo de lana. Azul marino o gris marengo, cruce sencillo, hasta la rodilla, en una lana o lana con cachemir de 600 a 800 gramos. Cortado con sitio suficiente para llevarlo sobre una chaqueta sin que tire del botón. Es el abrigo del traje, de la cena y del funeral. De 600 a 1.500 euros compra uno muy bueno.
- La gabardina. Una trinchera en gabardina de algodón o un mackintosh de algodón laminado en color piedra o azul marino. Para los seis meses en los que no hace frío pero llueve. Cinturón opcional y largo hasta la rodilla. De 400 a 1.200 euros.
- El abrigo de fin de semana. Una chaqueta encerada, una field jacket, un trenca o un chaquetón marinero, según dónde vivas y qué hagas los fines de semana. Hecho para mojarse y para ir tirado en el maletero. De 300 a 800 euros, y durará más que los otros dos.
Entre octubre y marzo, un hombre es su abrigo. El traje de debajo es un rumor.
El ajuste sobre una chaqueta
Pruébate el abrigo sobre la chaqueta más gruesa que vayas a llevar debajo. El hombro debe caer un punto más ancho que el de la chaqueta, la manga debe cubrir el puño de la chaqueta por un centímetro y tienes que poder abrocharlo entero y aun así levantar los brazos. Largo: a la rodilla o un palmo por encima si eres bajo. Cualquier cosa más corta es un abrigo de coche y deja de funcionar en cuanto caminas.
¿Cruzado?
Un abrigo cruzado es la prenda más elegante y también la más cálida, porque duplica el tejido sobre el pecho. Le sienta bien a los hombres altos y a los que lo llevan abrochado. Si sueles ir con el abrigo abierto, el cruce sencillo queda mejor.
Conservarlo
Una percha ancha de madera, un cepillado después de cada uso y una funda en verano contra la polilla. Un buen abrigo se forra de nuevo una vez en la vida y se lleva veinticinco años. Es la única prenda de casi cualquier armario de la que se puede decir eso.
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¿Camel o azul marino?
Primero azul marino. El camel es precioso y se mancha con facilidad; es el segundo abrigo, no el primero.
¿Cuánto tiene que abrigar un abrigo?
Un abrigo de lana de 700 gramos sobre chaqueta y jersey es cómodo hasta unos cinco grados bajo cero. Por debajo de eso necesitas forro o directamente otro abrigo.
¿Y un plumífero?
Para la montaña y para llevar a los niños al colegio, sí. Sobre un traje, nunca, aunque el mundo de las finanzas haya decidido lo contrario.




