Relojes · Comprar

Tu primer reloj serio

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Por debajo de 5.000 euros, mecánico, de acero y de una casa que todavía lo revisará en 2056. Seis candidatos, un método y los errores que hay que evitar.

Hay un momento en la vida de casi todos los hombres en el que un reloj deja de ser algo que da la hora y pasa a ser algo que les dice a los demás, y a ti mismo, quién eres. Comprar bien ese reloj es una pequeña habilidad. Tiene menos que ver con el dinero que con saber en qué fijarse y qué ignorar.

Lo que importa

Cuatro cosas. El movimiento: mecánico, a ser posible con un calibre probado de la propia casa o de un gran proveedor, con una red de servicio técnico que siga existiendo dentro de treinta años. La caja: acero, de 36 a 41 milímetros y, sobre todo, una distancia entre asas que no sobresalga de tu muñeca. La versatilidad: si se puede llevar con traje el lunes y con camiseta el sábado. La casa: una empresa con un siglo detrás o con una década demostrando que se lo merece.

Lo que no importa: la lista de espera, a cuánto se está vendiendo el reloj en el mercado secundario este mes y si lo lleva un futbolista.

El primer reloj serio no debería ser el último. Debería ser el que sigues cogiendo después de comprar los demás.

Seis candidatos

  • Tudor Black Bay 58, unos 4.200 euros. Un diver de 39 mm con movimiento de manufactura, cristal abombado y las proporciones de un Submariner de los años cincuenta. La respuesta por defecto, y con motivo.
  • Omega Seamaster Aqua Terra 38, unos 5.900 euros nuevo y por debajo de 5.000 de segunda mano. El reloj más versátil que hace Omega. Cabe bajo un puño, sobrevive a un baño y mantiene una hora de cronómetro certificado.
  • Cartier Tank Must, unos 3.200 euros. Cuarzo, y se lo perdonamos, porque ningún reloj mecánico por debajo de 10.000 euros queda así de bien con un esmoquin. El modelo grande con correa negra.
  • Nomos Tangente 38, unos 2.100 euros. Alemán, Bauhaus, de cuerda manual y de manufactura. El reloj de vestir del hombre que piensa y la mejor relación calidad-precio de la lista.
  • Grand Seiko SBGA211, unos 6.200 euros nuevo y por debajo de 5.000 de segunda mano. El Snowflake. Movimiento Spring Drive, una esfera que parece nieve recién caída y unos acabados que avergüenzan a relojes suizos del doble de precio.
  • Longines Spirit 37, unos 2.400 euros. Un reloj de aviador con certificado de cronómetro, tamaño sensato y una marca que fabrica relojes desde 1832.

El método

Pruébatelos todos, en una tienda, con luz de día y con la camisa que llevas a trabajar. Fotografíate la muñeca con cada uno. Vete a casa. Mira las fotos una semana después. Aquel al que vuelves una y otra vez es el tuyo. Después cómpralo en un distribuidor oficial si quieres la garantía, o en un vendedor de segunda mano de confianza con caja y papeles si quieres ahorrarte un veinte por ciento. Nunca a un particular para tu primer reloj; todavía no sabes qué comprobar.

Los errores

Comprarlo demasiado grande; un reloj de 42 mm en una muñeca de 17 cm parece prestado. Comprarlo para revenderlo; los relojes son para llevarlos y casi todos pierden dinero. Comprar una complicación que no vas a usar; la fecha es útil, el cronógrafo es un placer y un calendario perpetuo en un primer reloj es un disfraz. Y comprar con prisa. El reloj seguirá ahí dentro de un mes. Tú también.

Preguntas que nos hacéis

¿Con brazalete o con correa?

Brazalete si el reloj fue diseñado para uno; después siempre puedes añadir una correa. Un brazalete comprado más tarde cuesta de 600 a 1.200 euros.

¿Merece la pena esperar por un Rolex?

Un Rolex de acero es un reloj excelente y un mal primer reloj: las listas de espera y el mercado gris distorsionan la experiencia. Cómprate uno más adelante, cuando sepas por qué lo quieres.

¿Y un reloj inteligente?

Llévalo para entrenar si te apetece. Es un aparato, no un reloj, y estará obsoleto en cuatro años.